Hay millones de “planetas habitables” en la Vía Láctea, según estudio

Investigadores calcularon que alrededor del 40% de las estrellas enanas rojas tienen planetas rocosos de tamaño similar a la Tierra orbitando la “zona habitable”, donde puede existir agua. Esto significa que al menos 100 supertierraspodrían estar a una distancia de menos de 30 años luz de nosotros, y que existen miles de millones de planetas en zonas habitables en nuestra galaxia.

También es posible que haya vida en alguno de ellos. Los científicos indicaron que donde hay agua, puede haber vida, aunque que un planeta esté en la zona habitable no es garantía de que la vida haya evolucionado allí.

Los astrónomos, encabezados por Xavier Bonfils de la Universidad de Grenoble en Francia, estaban realizando un registro de las estrellas enanas rojas, que representan alrededor de cuatro de cada cinco estrellas en nuestra galaxia, habiendo así unos 160.000 millones de ellas en la Vía Láctea.

En el estudio, los científicos revisaron una muestra de 102 enanas rojas usando el telescopio de 3,6 metros del observatorio La Silla en Chile, donde contaron nueve supertierras con masas entre una y 10 veces la de nuestro planeta. Dos de ellas están en las zonas habitables de Gliese 581 y Gliese 667C.

Combinando los resultados con otras observaciones, los astrónomos concluyeron que una supertierra en zona habitable aparecía con una frecuencia de 41%. En cambio, los planetas grandes, como Júpiter y Saturno, eran raros de encontrar en torno a enanas rojas, con un 12% de frecuencia.

Aunque muchos podrán estar esperando que los alienígenas de alguno de estos millones de planetas nos contacten, hay que tener en cuenta que una enana roja es más fría que el sol, de modo que los planetas tendrían que orbitar más cerca para obtener el calor suficiente como para ser habitables (que permitan la existencia de agua líquida en la superficie). Esto puede no ser bueno para la existencia de vida, ya que al estar más cerca de la estrella, el planeta también será impactado por tormentas solares y radiación ultravioleta.

Vía: Fayer Wayer

0 comentarios:

Publicar un comentario