Periodista arrestado por reseñar falla de seguridad de Facebook

La mayoría de la gente en general debe saber que Facebook tiene cosas buenas y malas, y dentro de las malas están los fallos de seguridad que distintos expertos han denunciado.

El periodista australiano Ben Grubb escribió sobre un caso práctico realizado durante la conferencia AusCERT, donde un experto en seguridad se demoró pocos minutos en acceder al album privado de la esposa de otro profesional del rubro. Nunca se imaginó que la demostración pudiera ser ilegal, ni menos que él terminaría detenido por escribir al respecto.

Al día siguiente de publicada la historia, y todavía cubriendo la conferencia AusCERT, Grubb fue abordado por dos policías de civil, quienes necesitaban hacerle algunas preguntas. Grubb los llevó a una pequeña sala de reuniones ubicada en el recinto y en ella respondió todas sus dudas técnicas, asumiendo que habían acudido a él como una suerte de consultor en seguridad.

Grande fue su sorpresa cuando al cabo de media hora le informaron que tenía derecho a guardar silencio, a un abogado y a hacer una llamada telefónica. Pero Ben Grubb decidió tomarse un cuarto derecho que no le habían ofrecido: al momento de hacer su llamada telefónica para contarle a sus jefes lo que estaba ocurriendo, aprovechó de tuitear haciendo referencia a la historia del día anterior.

Mientras los minutos pasaban y el periódico ponía a un abogado a hablar con la policía, los 5000 seguidores de Grubb armaron una tormenta en la red de microblogging quejándose por lo ocurrido y respaldando la postura del periodista: que él no inventó el exploit ni realizó la demostración. Sólo escribió sobre ella como asistente a la conferencia.

En parte gracias a Twitter y en parte por las maniobras del abogado, la policía comunicó a Grubber que procedía a des-arrestarlo, pero que confiscarían su iPad y tomarían una copia de todo lo que encontraran en él, estuviera o no relacionado con el caso. Lo dejaron con un recibo y se largaron con su herramienta de trabajo como rehén. Al menos Ben Grubber no tuvo que pasar la noche en el calabozo, pero eso no alivió del todo la sensación de haber sido violentado.

Vía: Fayer Wayer

0 comentarios:

Publicar un comentario