Según estudio, los grandes terremotos no tienen relación entre sí

Grandes terremotos, como el ocurrido en Japón el 11 de marzo, no causan desastres similares en otros lugares del mundo, según dice un estudio publicado en la revista Nature Geoscience.

Basándose en 30 años de datos sismológicos, los geofísicos de la US Geological Survey (USGS) concluyeron que, aunque un gran terremoto puede provocar “réplicas”, éstas son menores y están ubicadas cerca del epicentro original, no al otro lado del mundo. “Si va a temblar en California, es porque va a temblar en California. No porque un terremoto en Japón gatilló uno en California, explicó el geofísico Jian Lin.

Previamente había espacio para las dudas al respecto. Las fallas geográficas no están aisladas, y cuando una parte de la Tierra se mueve, envía ondas que pueden dar la vuelta al mundo varias veces. En 2008, un estudio dirigido por el investigador Tom Parsons (que es co-autor en el estudio actual), descubrió que a medida que esas ondas pasan, rincones lejanos del planeta podían moverse con muchos pequeños temblores. Esto despertó algunas inquietudes: “si todo el planeta se convierte en una zona de réplicas, deberíamos preocuparnos de que ocurran terremotos grandes?”, se preguntaba entonces Parsons.

En el estudio actual, los investigadores se enfocaron precisamente en ese punto. Parsons y sus colegas investigaron las ondas sísmicas emitidas después de cada terremoto grado 7 o superior (más de 200 en los últimos 30 años). Siguiendo al terremoto inicial, las fallas a unos 1.000 kilómetros del epicentro frecuentemente se movían como si se tratara de un efecto dominó. En las fallas que estaban más lejos (como la distancia entre California y Japón o entre Chile y Haiti), sin embargo, no se encontraron sismos mayores a grado 5.

La forma en que un gran terremoto puede despertar pequeños sismos, pero no grandes, no está clara todavía, dice Jian Lin. Sin embargo, Lin compara el efecto a lo que pasaría con una cerca de madera de una casa. Tu vecino podría botar la cerca de un empujón, tal como un terremoto cambia las fuerzas en fallas cercanas. Tu vecino también podría botar la cerca haciendo vibraciones al poner la radio increíblemente fuerte. Sin embargo, no importa cuán fuerte ponga la música, no logrará botar una reja en el pueblo de al lado.

Aún con esta conclusión, el estudio incluye varias preguntas que quedan por responder. Es difícil determinar si un gran terremoto surgió independientemente, o si fue gatillado por uno menor que ocurrió en otro lugar. Por otra parte, el registro de réplicas no está completo, ya que la escasez de sismógrafos en varias partes del océano dejan agujeros en la cantidad de datos.

Por ahora, los investigadores se enfocarán en resolver cuál es la física que opera detrás de esto. Conocer cómo funcionan los terremotos podrían hacer la diferencia al crear mapas de riesgo en lugares sísmicos, como Chile o Japón.

Vía: Fayer Wayer

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