Crónica de un caño con historia

Diego Maradona ya consumó su primera obra magistral

El 20 de octubre de 1976 no fue un día más... Si bien el país pasaba por uno de sus momentos más negros (quizás el peor) de su historia, los cientos (años después fueron miles, millones) de simpatizantes que estuvieron ese día de mitad de semana en el viejo estadio de madera de Boyacá y Juan Agustín García veían consumado el hecho más destacado desde lo futbolístico que se había vivido en Argentinos Juniors en los últimos 15 años. Desde aquel espectacular equipo de 1960 que el hincha del Tifón de Boyacá no se deleitaba ante tanto fútbol. Aquel 20 de octubre de 1976 por vez primera integraba el banco de los suplentes un pibe que 10 días más tarde cumpliría 16 años. Ese miércoles por la tarde, el DT Juan Carlos Montes decidía que, para el segundo tiempo del partido que Argentinos perdía 1 a 0 por el gol de Ludueña (resultado finalmente definitivo) ante Talleres de Córdoba, ingresara por Rubén Aníbal Giacobetti un pibe... Un tal DIEGO ARMANDO MARADONA...

Diego inicia su obra cumbre...

Cabrera cierra sus piernas, pero no a tiempo...

Siga, Diego, siga...

El pequeño gran genio llevaba en sus espaldas la casaca N° 16, y bastaron unos pocos minutos para que quienes no lo conocían supieran de su presencia y su capacidad de juego. Fue el “Bicho” Pellerano quien le pidió al juez, Roberto Maino, que protegiera a ese muchachito de tres lustros de vida de los posibles golpes de los rivales. Quizás Juan Domingo Patricio Cabrera fue quien intentó imponer presencia y mostrarle a ese chiquilín que el fútbol no era lirismo y gambeta... Pero ese pibe le mostró toda su magia en tan sólo escasos segundos... El mismo Maino fue testigo de un caño que hizo historia... Y Cabrera, con su impotencia a cuestas, sólo pudo observar como ese mago sacó un conejo de la galera...Las frías estadísticas dicen que Argentinos Juniors aquella tarde formó con Carlos Munutti; Dante Roma, Ricardo Pellerano, Miguel Gette y Humberto Minutti; Carlos Fren, Mateo Di Donato y Rubén Giacobetti; Jorge López, Carlos Álvarez y Sebastián Ovelar. En el entretiempo ingresó Diego Maradona por Giacobetti y promediando el complemento Ibrahim Hallar por Ovelar. En ese Nacional de 1976 Argentinos desarrolló una buena tarea pero no pudo alcanzar las rondas finales. Quiso el destino que once días más tarde, Juan Carlos Montes dimitiera de su cargo de entrenador del primer equipo. Sin embargo Jorge Enrico primero y Antonio D'Accorso después no hicieron caso omiso a lo que se había gestado. Una nueva figura nacía... Quizás, la más importante de los últimos años... Por varios años, Maradona mediante, la gente de Argentinos se olvidó del descenso... Por varios años, y por 166 partidos, la gente de Argentinos tuvo en sus filas a un jugador por el que valía la pena pagar la entrada...Ese 20 de octubre de 1976, miércoles laboral por la tarde, hubo un millar de personas en La Paternal... Varios años después, ese millar se transformó en un millón..

Vía: Te Acordás Bicho?

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