El fotógrafo que murió tras una increíble portada en revista National Geographic


Descrito por uno de los editores de la revista National Geographic como “una especie de Santa Claus del mundo submarino”, por la gran cantidad de regalos en imágenes que traía de las profundidades del océano, el fotógrafo independiente de la prestigiosa revista internacional Wes Skiles C., encontró la muerte, precisamente, mientras estaba en medio de su pasión.

El pasado 21 de julio, Skiles, de 52 años, se encontraba en una expedición científica relacionada con la vida marina en la costa este de Florida, cuando avisó que emergería a la superficie. Momentos después, sus compañeros lo encontraron sin vida. Según el comunicado emitido por la National Geographic, el condado de Palm Beach se encuentra investigando el incidente, pues las razones de su muerte aún no están totalmente claras.

Pero antes de su temprana y repentina partida, la revista ya había decidido publicar en portada quizás una de sus imágenes más impresionantes. El artículo denominado Buceo a las pozas azules de Bahamas de la edición del mes de agosto, cuenta la historia de las cuevas ubicadas a unos 80 pies bajo el agua, altamente peligrosas debido a un gas tóxico (sulfuro de hidrógeno) que es generado por colonias de bacterias y materia orgánica en descomposición, las que crean una capa neblinosa. Quienes pasan esta niebla, una especie de cortina de veneno, comienzan a sentir picor, hormigueo o incluso mareos.

Chris Johns, editor jefe de la revista describió así la peligrosidad de este lugar:

“Estos agujeros azules, el tema de portada de este mes, son un entorno sin igual. Sus peligros son también como ningún otro. Muchas cuevas producen violentos remolinos que pueden arrancar la máscara y succionar un buzo a cientos de pies. El riesgo vale la pena”.

La hipnótica imagen, está compuesta por tres fotografías, donde se ven estas cuevas que son un verdadero tesoro para los científicos. Incluso en esta expedición fueron hallados restos fósiles de un cocodrilo de 3.000 años de antigüedad, un animal que ya no se encuentra en las Bahamas. Además, se encontraron huesos de tortuga y humanos, que ahora serán investigados para definir su data. Todos, en excelente estado de conservación debido a la falta de oxígeno de las profundidades.

Extensa carrera

Durante los últimos 20 años, Skiles participó en numerosas expediciones en todo el mundo, creando y produciendo películas exhibidas en importantes canales de televisión, donde su objetivo principal era llamar la atención sobre los recursos hídricos. De hecho, dirigió una importante expedición de la Nacional Geographic a la Antártica para filmar al mayor iceberg en historia.

Precisamente, el documental sobre las profundas cuevas de Bahamas, ayudará a entender mejor el trabajo realizado por este buceador. El material audiovisual será exhibido por estos días en el foro de medio ambiente de Aspen, Estados Unidos, y para el público, se mostrará por la cadena educativa norteamericana PBS.

Vía: La Tercera

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